Introducción

El presente documento contiene la propuesta pormenorizada del diseño de evaluación basado en competencias para uno de los temas de la materia “Dibujo Creación” cursada durante el semestre otoño 2016 en educación media superior de una escuela particular. En primer lugar se presenta la justificación del proyecto de evaluación, situando al lector en el contexto dónde se llevó a cabo la intervención al grupo de alumnos del nivel antes mencionado, además se justifica teóricamente las decisiones acerca de la elección de los métodos y recursos de evaluación que se consideraron para ello, estas se vieron modificadas durante el desarrollo del proyecto por lo que se podrá observar algún ajuste de ellas durante el proceso.

En segundo lugar se presentan las actividades sobre las cuáles se realizó el diseño de los instrumentos de evaluación y se definen las herramientas que posteriormente se aplicaron al grupo. También se describen brevemente las características de los instrumentos elegidos destacando las particularidades de estos bajo la mirada de algunos de los autores más doctos en estos temas. Después se presentan los resultados de la aplicación a los alumnos de las actividades y la evaluación propuesta anteriormente a través del relato de la experiencia, además se incluyen los comentarios de dos colegas del área y dos alumnos evaluados bajo los instrumentos diseñados, lo cual enriquece la posterior reflexión acerca de esta experiencia. Por último se da una conclusión al proyecto y a los aprendizajes del curso.


lunes, 5 de diciembre de 2016

Conclusiones


Diseñar y aplicar un modelo de evaluación ajustado a las necesidades de la materia impartida, a las características del grupo y a las condiciones mismas del entorno académico, ha sido una experiencia que abrió la consciencia de su importancia en el proceso educativo. Si bien, muchas cosas ya se aplicaban, los resultados de las evaluaciones no eran vistos de la misma forma que después de este curso; en principio, porque la evaluación es parte íntima del proceso de enseñanza-aprendizaje, no una extensión de ella y mucho menos un acto descontextualizado; por mucho tiempo se ha manejado como un acto meramente administrativo de entrega de resultados sin aprovechar apropiadamente lo que de ella se obtiene.
Además el acto de evaluar no significa solo asentar una nota al final de cada periodo, semestre o año escolar, es un proceso constante que no siempre es cuantitativo, el profesor tiene mucha información que escapa de sus manos si no aplica procesos de evaluación cualitativa, estos lo acercan a la situación personal de cada alumno y le dan información acerca de las necesidades del mismo grupo, es definitivamente el semáforo docente que indica el ritmo en que se puede avanzar y marca el camino a seguir. Una parte importante de todo esto es saber a quienes se les dan detalles pormenorizados de los resultados, pues es información sensible que muchas veces se comparte con colegas sin tomar en cuenta su delicadeza, así es que la parte ética de la evaluación debe tomarse en serio al momento de poseer los resultados.
De la claridad con que se diseñen todos los instrumentos de evaluación, dependerá también la respuesta del estudiante, pues siendo objetivos en las rúbricas y herramientas utilizadas, el alumno sabrá hacia dónde se desea conducirlo y qué es lo que se espera que maneje, pues las actividades de un tema pueden contener el desarrollo de muchas habilidades y además el nivel de desarrollo de las mismas puede variar entre cada individuo, por lo que ser claros al respecto facilita la obtención de buenos resultados, además a los alumnos les es fácil saber las áreas de oportunidad dónde puedan mejorar su desempeño.

Por último, describir la experiencia de un curso virtual es siempre interesante, pues como migrantes digitales nos enfrentamos al reto de la comunicación asincrónica, en remoto y a distancia, a veces mucha distancia, pues algunos compañeros no radican en la misma ciudad, lo que en ocasiones dificulta la sinergia, adaptarse al ritmo del grupo suele llevar un poco más de tiempo que en sesiones presenciales; también implica mayor responsabilidad y ser conscientes que nuestros actos virtuales tienen una repercusión en el grupo, además exige distribuir un tiempo prolongado en internet para poder realizar las tareas. Es cuestión de solo adaptarse a un nuevo entorno y a la presencia virtualizada del docente que imparte la materia, para quien también implica estar pendiente constantemente del avance de sus estudiantes y en la medida de lo posible, hacer que todos se acostumbren a su ritmo de trabajo. Por todo esto, la retroalimentación constante de todos los involucrados en este proceso debe ser constante y muy cuidada, pues lo peor que puede pasar es ingresar a un curso virtual donde no se obtiene respuesta alguna.

1 comentario:

  1. Muy interesante tu conclusión Olivia, en la que reflejas tus aprendizajes en este curso y la experiencia que tuviste como alumna virtual... debo decir que para mi también fue un semestre complicado, porque perdí mi tableta y no siempre pude darles seguimiento... pero ya tengo otra, sin embargo esta es la última vez que se da este curso y si vuelvo a ser tutora de un curso virtual prometo estar más atenta. Por otro lado, tu nota es de 10 en esta última entrega del proyecto final.

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