Narración de la experiencia.
Haciendo mano de
la tecnología y, siendo uno de los objetivos institucionales el tenerlas
totalmente integradas a la práctica educativa del Colegio al que se aplicó la
intervención del presente diseño de evaluación, una vez que se tuvieron
aprobados los instrumentos y herramientas de evaluación se montó algunas partes
de él en el MOODLE de la institución. A partir de la sesión presencial en clase
y del diseño de un libro digital, que abajo se muestra con pantallas de la plataforma,
el estudio de caso se colocó en línea y se aplicó el cuestionario de evaluación
cuantitativa a través de este mismo medio, por lo que usar las herramientas que
proporciona este (LMS) Sistema de Gestión del Aprendizaje fueron de mucha utilidad
pues le permitió al alumno saber su nota inmediatamente después de haber terminado
su ingreso al examen.

La impresión de
pantalla anterior, se aprecia la carátula del periodo, aquí se muestran los hipervínculos
al libro sobre teoría del color donde se encontraba contenido el estudio de
caso y el enlace al cuestionario cuantitativo. Los cuáles se muestran a
continuación.


Además de que
los alumnos obtuvieron la nota de sus calificaciones inmediatamente, se pudo
retroalimentar a través de sus errores y aciertos lo que tenía que revisar para
poder mejorar su puntaje, se le permitieron dos intentos, el sistema pondera la
nota más alta de los dos y esa es la que le asienta. Para el docente es una
forma de trabajo fácil y de donde puede obtener mucha información, además
utilizar un sistema automatizado elimina el riesgo de error al calificar y el
alumno sabe que el resultado sólo es responsabilidad de él y de su aprendizaje
y no del docente, el efecto “halo” (prejuicios y predisposición hacia los
alumnos) se elimina en su totalidad. El
mismo sistema arroja al profesor los resultados pormenorizados de los intentos,
las notas, en cuáles preguntas hubo más fallas, el tiempo que tardó el alumno
en contestar y la fecha en que lo realizó.
En las siguientes
impresiones de pantalla se puede observar el concentrado de los datos del
cuestionario que el sistema arroja de inmediato.
Como se había
observado en la primera pantalla compartida al inicio de esta entrada, hay una
hipervinculación para el proyecto de periodo que, en esta ocasión, está
referida al diseño de íconos. Se les colocó las instrucciones y la rúbrica del
proyecto en un documento descargable de Word para que checaran todas las veces
que fuera necesario los pormenores de este trabajo. En las sesiones
presenciales de clase, se revisaron bocetos, se analizaron ideas, por pares de
alumnos para guiar sus propuestas. La pantalla de abajo muestra el documento y
seguido de este uno de los trabajos más destacados obtenidos de esta actividad.
Hay que recordar que el diseño de estos íconos estuvo dirigido al fomento de
los valores “Lasallistas” que también son parte de los objetivos
institucionales a trabajar.


(Por protección
de los derechos de autor de los alumnos y de la misma obra mostrada se ha
aplicado un filtro a la imagen para reducir la calidad y evitar su posible
copia o el uso inadecuado de la misma).
La rúbrica para
evaluar los diseños además de guiar a los alumnos hacia la calidad deseada del
producto, facilitó la calificación del mismo y permitió observar las
debilidades y los aciertos de ellos. Se pudo observar la evolución que han
tenido en cuanto a temas de diseño y de la creatividad desarrollada en sus
trabajos. De hecho se planea una exposición de las propuestas para la semana
Lasallista a realizarse en abril del próximo 2017 con la posibilidad de elegir
alguna de las propuestas como íconos de los valores del colegio. Fue una
actividad muy afortunada que dejó muy buen sabor de boca.
En cuanto a la
autoevaluación se les repartió copia individual a cada integrante y la respondieron
después de la entrega de íconos, los resultados fueron variados, pero en su generalidad
positivos. A pesar de que el grupo ha estado expuesto a mucha presión por otros
proyectos, por interrupciones en los horarios de clase debido a actividades
extraescolares de la institución como la venta de misiones, la preparación de
la Fiesta Deportiva, que ha exigido tiempo extra y la asistencia domingos o
sábados donde regularmente no hay actividades escolares. Por esta misma razón
no se pudo completar la parte de la exposición oral de los proyectos ante el
grupo.
También por
cuestiones de tiempo, (puesto que en breve será la feria de las profesiones y
los alumnos salen de la escuela para visitar universidades, y hay conferencias diversas
dentro del colegio) ya no será posible realizar las exposiciones orales y
aplicar la lista de cotejo que se tenía planeada. Las mismas fechas obligaron a
adelantar el proyecto interdisciplinario semestral que se realiza en conjunto
con otras tres materias y para no afectar los resultados en este último la
actividad se cancela.
Reflexión
¿Con este ejercicio logré una evaluación
integradora?
Para responder
esta pregunta cabe afirmar que de haber llegado hasta la expresión oral de la
explicación del proyecto aplicando la coevaluación a través de la lista de
cotejo se hubiera logrado al 100%. A pesar de que esto no fuera posible, no se
descarta el hecho de aplicarla más adelante, como se había mencionado, de
realizarse la exposición en la Semana Lasallista esta podría verse favorecida
si se involucran co-evaluadores externos al grupo para transformarla en una
heteroevaluación.
Vista desde el
punto de vista de (Gimeno Sacristán & Pérez Gómez , Comprender y transformar la
enseñanza, 1993)
en su apartado 10.7 “El sentido de la
evaluación integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje” para que se dé
una buena evaluación de este tipo, en primera debe ser factible de realizarse,
tener la finalidad de obtener información, que no cree ansiedad en los alumnos
y reste tiempo a los profesores cuidando también de no caer en un clima
autoritario.
Basado en los
requerimientos anteriores el diseño de evaluación mostrado aquí tenía la
viabilidad de ser realizado y en general así fue, después de haber obtenido los
datos se tuvo muy buena información del desempeño de los alumnos, que, como en
todo, algunos presentan mayores habilidades en la resolución del problema y
para algunos el solo dibujar les implica un gran reto, pero trabajando por
pares completan sus carencias y aprenden unos de otros sobre la mejor forma de resolverlos,
además la tensión por la prueba se comparte y se reduce la ansiedad.
En el caso del
examen, creo que fue muy benéfico el dar dos oportunidades para contestarlo y
que el sistema les retroalimentara inmediatamente lo que tenían que revisar
para subir su puntaje, esto en vez de ser una actividad estresante sirvió para
contrastar lo que dominaban con lo que debería saber, al final de cuentas el
examen tenía que ver con sus conocimientos, pero al realizarlo a través de un
estudio de caso y no de una memorización de conceptos obtiene una significación
más profunda y se torna relevante para su cultura general y las competencias
para la vida, es decir forman un mejor criterio de cómo deberían resolver en
caso en la vida real.
Gimeno Sacristán
(1993) también menciona lo siguiente: “… el
fenómeno de la posposición del aprendizaje. Se refiere con ello a cómo los alumnos posponen la labor
de aprender a los momentos cercanos a la evaluación, desplazamiento que implica
aprender según cómo vayan a ser evaluados y para responder a lo que se les
exige.” También menciona que planeando la evaluación interactiva durante el
proceso de enseñanza–aprendizaje como un acto continuo e integrado nos permite,
además de reducir este fenómeno, conocer al alumno y comprender rasgos significativos
sobre ellos por lo que el uso de instrumentos no es forzosamente necesario pues
tampoco se trata de convertir al proceso de evaluación en una serie de formatos
para llenar, restando con ello tiempo al profesor para realizar otras
actividades igual de importantes.
Lo anterior
quedó demostrado durante el proceso de obtención de íconos, cuando por pares se
fueron revisando las propuestas, guiándolos acerca de las dudas, conociendo
cuáles eran sus retos al momento de aterrizar la abstracción de los conceptos a
simbolismo y lo más importante, el fomento de los valores lasallistas visto
desde su parte más profunda, realmente que significa la fe, la esperanza y el
servicio, y por otra parte que implica estar unidos, ser familia y vivir en
comunidad. Esto traducido a su mínima expresión en un gráfico forzó a los
alumnos a investigar más acerca de estos conceptos y de la forma en que lo
viven día a día dentro de la institución, es decir buscaron dentro de su identidad.
Es importante porque a partir de ello permitió formarse un juicio cualitativo acerca
de las inquietudes de los alumnos y también echar un vistazo a sus valores
morales.
En cuanto a no
convertir a la evaluación en una exhaustiva recolección de datos, coincido totalmente
con Gimeno Sacristán cuando menciona: “Los
profesores, como cualquier ser humano, tienen una capacidad limitada de
procesar información, recogerla, interpretarla y registrarla, informando
después de todo ello a las diversas audiencias.” A veces, aunque se tenga una
planeación, hay eventos que escapan de nuestras manos, incluso dificultades dentro
del salón de clases que no permiten completar algunos procesos y creo que esto
es lo que más afecta a la evaluación cuando es solo parte del último proceso de
la enseñanza-aprendizaje, utilizar una evaluación integradora reduce de muchas
formas este problema, y si no es posible completarla en su totalidad, se tienen
otras referencias para poder integrar un juicio sobre el desempeño de los
alumnos.
Todo este
proceso presentado a través del blog, convierte a la evaluación en
globalizadora, pues no solo se obtienen notas referidas al desempeño del alumno
sino que se conoce más a profundidad a cada uno de los alumnos, a pesar de que
las sesiones de clase sean solo de 45 minutos y sean tres veces a la semana. Aquí
la tecnología ha ayudado a completar estos espacios dando la posibilidad de
tener un seguimiento del curso fuera de los horarios de clase. El tener
comunicación a través de la plataforma o de un correo electrónico puede hacer
que los alumnos se sientan más acompañados aunque sea vía remota y asincrónica.
Trabajos citados
Gimeno Sacristán, J., & Pérez Gómez , Á. (1993). Comprender
y transformar la enseñanza. Madrid: Ediciones Morata.
Olivia, tienes una excelente narración y una excelente reflexión de tu experiencia haciendo evaluación por competencias, me parece que estás lista para ya hacerlo sola y pues siempre tenemos estos retos de planear algo y tener que ajustarlo porque hay otras cosas en las actividades de los alumnos planeadas por la institución que no nos permiten acomodar todo, pero tú siempre podrás ajustar. Sólo encontré un detalle de ortografía que no afecta esta entrega, se refieres a las palabra "cuales" que está acentuada cuando no es una pregunta. Tu nota en este avance es de 10.
ResponderEliminar